
NUEVA VIDA 2010 nació de la oración
En 1998, en la víspera del nuevo milenio, 150 líderes Bautistas Americanos –laicos, pastores y pastoras, a nivel local, regional y nacional—se reunieron en Las Vegas, Nevada. En un período de tres días de oración y ayuno, en conversación unos con otros y con el Señor, las etapas embrionarias de NUEVA VIDA 2010 tomaron forma.
Tomando literalmente las palabras de Isaías 43:19: “He aquí que yo hago cosa nueva", ese grupo reunido quería participar de la obra de Dios. Pero antes de poder experimentar esa “cosa nueva” nos sentíamos entusiasmados, era necesario considerar nuestra historia y la realidad actual.
Las y los Bautista Americanos siempre hemos trabajado para compartir las Buenas Nuevas. Una forma de hacer eso ha sido plantando nuevas obras. Además de eso, siempre hemos sido intencionales en ministerios de transformación y de cuidado. Así pues, ¿qué haría de nuestros esfuerzos planificados algo diferente? NUEVA VIDA 2010 marcaba la primera vez que como familia denominacional, vincularíamos estos componentes del ministerio y los veríamos como interdependientes.
Reconociendo nuestra historia, también pensamos en nuestro presente. Entendimos que todos nosotros y nosotras tenemos el tiempo limitado. Antes de pedirle a Dios que empiece con algo nuevo, necesitamos preguntarle a Dios qué es lo que deberíamos parar de hacer. Finalizar un programa, un proyecto o un puesto no disminuye su valor. Más bien, reconocemos lo útil que fue en su tiempo, pero entendemos que ya no se necesita más. Ninguna de las iglesias a las que las epístolas del Nuevo Testamento se dirigieron existe hoy, sin embargo, no negamos el valor de su ministerio durante el tiempo en que sirvieron al Señor. Entendemos pues, que no podemos pedirle a Dios que haga algo nuevo sin el espacio para ello.
Quienes estuvimos en los inicios de NUEVA VIDA 2010 decidimos pedir al pueblo Bautista Americano que orara para saber qué ministerios parar, luego que empezara a dar seguimiento a lo que sentía y después pedir a Dios qué quería que empezara. Ya que para ese entonces se habría provisto suficiente espacio—que tanta falta hacía—el Señor tendría el lugar necesario para empezar a “hacer cosa nueva”.
Además de ello, habíamos pedido al pueblo Bautista Americano que orara para que Dios revelara qué ministerios deberían continuar, ampliando y realzando el trabajo del presente. Por lo general Dios da el espacio para que la iglesia se expanda en sus actividades actuales y vigorice programas existentes que parecen estancados, tal vez porque hace mucho tiempo el Espíritu no se ha movido sobre ellos y ha removido las aguas.
Para mantener un énfasis en oración ante el pueblo Bautista Americano, a partir de esa reunión en 1998, se organizó un equipo nacional de oración que hasta ahora provee intercesión diaria a lo largo y ancho de nuestra denominación. Desde el nacimiento de NUEVA VIDA 2010, los líderes se lanzaron a pedir que el pueblo Bautista Americano separara un tiempo el día 20 de cada mes a las 10 de la mañana o 10 de la noche para hacer un alto y orar por los componentes de NUEVA VIDA 2010 –plantar 1,010 nuevas obras, alcanzar 1,000,010 nuevos discípulos y crear una multitud (uno por iglesia sería bueno) de ministerios de apoyo y cuidado, transformando así nuestras congregaciones. Las oraciones no son simplemente para apoyar lo que otros están haciendo en estas áreas, sino también para pedirle Dios de qué manera cada uno de nosotros y nosotras puede experimentar esta “cosa nueva”.
Si ha pasado mucho tiempo desde que usted ha sido desafiado o desafiada por esa “cosa nueva” que Dios quiere hacer, ¿por qué no tomarse un tiempo ahora para tener una breve charla con Jesús? |